Entrenamiento: estrés en la competencia

Tiro Práctico

Reduciendo el nivel de stress

Todos los tiradores sufrimos el stress en la competencia. Cada uno según su nivel. Los que recién empiezan por falta de experiencia y entrenamiento, y los de punta porque tenemos posibilidad de ganar la competencia o torneo.

¿Cómo hacer para bajar el nivel de estrés?

Mediante un entrenamiento programado y continuo. Tenemos que realizar nuestra práctica en seco, por lo menos treinta minutos por día, y entrenar dos veces por semana unos 300 disparos. A esto hay que sumarle las competencias. Tenemos que participar en todas las que podamos. No conviene tirar solamente las competencias de nuestro club, ya que nos condiciona para otras competencias en otros clubes. En nuestro club nos sentimos como en casa y cuando tenemos que tirar en otro lugar nos sentimos inseguros.

Hay que saber que para tener nuestro máximo rendimiento, nuestro entrenamiento tiene que reunir lo siguiente:

Precisión: son las veces que acierto en el blanco.
Intensidad: son las veces que realizo el ejercicio.
Volumen: son los tiros que disparo.

El correcto equilibrio de estos tres requisitos harán que nuestro entrenamiento nos hagan sentir más seguros.

El entrenamiento continuo es lo que nos va a dar seguridad a la hora de competir

¿Cuánto entrenar?

Una vez un tirador que me estaba viendo entrenar en Lomas me dijo: “¿Para qué tirás tanto? ¡No sirve tirar tanto porque te podés pasar de tiros! (¿?) Yo la mejor competencia que tiré fue cuando salí Campeón Nacional, y no había tirado casi nada ese año.” Yo le dije: “¿No será que tuviste mucha suerte?” Porque antes no había ganado nada, y después de ese torneo tampoco.

En el Tiro práctico, como en todo deporte, necesitamos entrenar porque si no estamos sonados. Aparte de esto, hay que tener en cuenta cuáles son nuestras metas, dónde queremos llegar, a qué puesto o a qué porcentaje del Campeón de la División en la que participamos queremos estar, y hacer un autoanálisis:

Si queremos estar en tal puesto, qué tiempo le dedicamos al entrenamiento físico y mental, cuántas veces por semana entrenamos, cuántos tiros tiramos, en cuántas competencias participamos.

Tiro Federal de Mar del Plata y Tiro Federal Argentino de Buenos Aires. La competencia en diferentes clubes nos va a dar experiencia

¿Cómo invertir nuestro tiempo y dinero?

Muchos tiradores en nuestro País tienen la idea equivocada de que si compran la mejor pistola, o la del Campeón del Mundo, van a lograr ganar. Más allá de la realidad la pistola por sí sola no funciona, y si no la usan no les servirá de mucho en un torneo.

Piensan en gastar dinero en un arma mejor o más cara, en vez de gastar ese dinero en balas para su entrenamiento, o tomar un curso que los ayude a mejorar su performance. Y en la competencia sienten los mismo nervios, y no logran sus metas, no consiguen los puestos o porcentajes que se propusieron, y después le echan la culpa al arma, diciendo: “no la conocía bien, es diferente a la otra que tenía, el sistema de disparo es duro, la mira estaba corrida, el guión de fibra óptica es mejor que el de fierro” y bla bla bla.

Y mientras se ocupan de esto, dejan de lado el entrenamiento y capacitación, y no pueden avanzar y siguen sintiendo ese stress del principio que no pueden superar.

Otros vienen el día anterior al torneo a entrenar con 600 o 700 tiros y creen que eso es suficiente, lo cual también es un error ya que lo que no hicieron durante el último año no lo podrán lograr con un solo día de tiro, por más intenso que sea.

Por eso a mis alumnos les digo la forma de entrenar, y les enseño a realizar un programa de entrenamiento con el cual verán los resultados al cabo de un año. Algunos antes, y otros después. No existen técnicas mágicas que puedan hacer que un tirador sea de máximo nivel en menos tiempo, ya que si no existe la dedicación, el esfuerzo y la constancia, no verán los logros. Si que existen tiradores que por sus condiciones naturales alcancen más rápidamente su máximo nivel, pero son los menos.

Cursos a mis Alumnos en Tucumán y Bariloche

¿Cómo programar el entrenamento?

El entrenamiento tiene que estar programado, y los resultados los veremos al cabo de un año. Tenemos que tomar como referencia una competencia en la que nos vamos a medir, (por ejemplo el Nacional), y tomar todas las demás como un preparativo para esa que es la más importante. Por eso vemos que en algunos torneos sociales hay veces que los ganadores son tiradores que tienen cierto nivel, pero en las competencias más grandes los primeros puestos los ocupan los que están más preparados mentalmente, debido a su entrenamiento.

Alcanzando mi máxima velocidad

Tenemos que saber que todos los tiradores tenemos un velocímetro, que es el tiempo que demoramos en alinear las miras con el blanco. Unos lo hacen más rápido y otros son más lentos. También nuestro físico tiene mucho que ver. No es lo mismo pesar 130 kilos, a pesar 70 kilos. Seguramente el más liviano correrá más rápido y entrará mejor a los puestos. Aunque nosotros conocemos tiradores de contextura gruesa y con un dedo muy rápido, que dos por tres ganan competencias.

Puede ser por que los otros con menos peso no se entrenaron en forma adecuada, o el torneo tenía los blancos muy cerca y no había grandes trayectos con desplazamientos, cosa que no pasa en torneos de nivel internacional, donde los blancos están desde 3 mts hasta 50 mts, y a veces debemos correr hasta 70 mts. disparando. Aquí los resultados son otros.

Evaluando mi estado mental

El aspecto psicológico es fundamental, pues como tirador si no nos encontramos seguros de nosotros mismos arrancaremos el torneo con una actitud negativa. Por eso la única forma de contrarrestar el stress previo y durante la competencia es sentirnos seguros por haber realizado un intensivo entrenamiento que nos permitirá saber nuestras condiciones y posibilidades durante la misma.

Es fundamental que durante la competencia no estemos permanentemente tratando de superar a otro tirador que tengamos como referente, pues ello puede llevarnos a exceder los límites de nuestras posibilidades físicas y de entrenamiento, cometiendo errores que nos perjudiquen en el resultado final. De todas maneras hay veces que no podemos evitar escuchar los tiempos que realizaron otros tiradores con los que estamos peleando un puesto, y esto en mayor o menor medida afectará nuestra concentración.

En definitiva a la hora de encarar un torneo debemos poner en práctica aquello que entrenamos, aún cuando veamos que aquél contra quien competimos realice una maniobra que nos parece más adecuada, porque lo más seguro es que al no haber experimentado esa maniobra en un entrenamiento previo, erremos a los blancos, cometamos errores de seguridad, o aumentemos nuestros tiempos.

Si escucho, me olvido.
Si veo, recuerdo.
Si lo hago, aprendo.

Instructor de Tiro Práctico y Defensa.